• Cristina León. Psicóloga Sevilla

¿Qué es la fobia social?

Gran parte de nuestro tiempo y de las actividades que realizamos en el día a día implican algún tipo de relación con otras personas. La interacción social es una característica básica de los seres humanos y si nos relacionamos de forma adecuada podremos satisfacer nuestras necesidades afectivas y emocionales. Pero esta interacción social para determinadas personas resulta poco placentera.





La fobia social se define como un miedo intenso y persistente a una o varias situaciones sociales en las que la persona se ve expuesta a la observación y evaluación por parte de los demás y en las que prevé un resultado negativo, como pensar que se va a actuar de una manera humillante o que se van a mostrar síntomas de ansiedad y el público se dará cuenta (sonrojarse, tics o temblores).


Podemos hablar de “fobia social específica” cuando se temen uno o dos tipos de situaciones sociales o de “fobia social generalizada” cuando se teme a una amplia gama de situaciones.


Las personas con fobia social evitarán las situaciones que teme, suelen tener menos amigos y dificultad para conseguir una pareja. Querrán pasar desapercibidos, lo que a menudo suele conducir a que no se les reconozcan sus capacidades intelectuales y profesionales y que tengan menos oportunidades para aumentar su formación o para crecer profesionalmente.


A nivel conductual manifiestan conductas de escape o de evitación, lo que les lleva a tener menos interacción social. A nivel fisiológico, se observan algunas manifestaciones de la ansiedad como el aumento de la tasa cardíaca, respiración superficial, tensión muscular, molestias estomacales y náuseas. Por último, a nivel cognitivo, Se produce una conciencia excesiva de uno mismo, evaluación de las relaciones sociales como amenazantes y catastróficas y atención a la información relacionada con el fracaso social.


Las personas con fobia social manifiestan ansiedad al estar en la situación social e incluso sólo con pensar que tendrán que enfrentarla. Es un problema que de no tratarse suele ser crónico. La terapia para la fobia social se centra en las estrategias cognitivas y conductuales, especialmente en las técnicas de entrenamiento en relajación, entrenamiento en habilidades sociales, reestructuración cognitiva y exposición.


Cristina León. Psicóloga Sevilla.